¿Cómo conducir bien? Mejora ahora tu experiencia al volante

¿Qué significa ser un buen conductor? ¿Cómo conducir bien un vehículo? Sacar el mayor partido a las posibilidades de tu vehículo, optimizar tu seguridad y comodidad al volante, estar al tanto del estado de tu automóvil…

27.04.2015

Cómo conducir bien
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Conducir de una manera óptima no solo es una cuestión de conocimientos técnicos, sino que también depende de tu actitud al volante. Perder los vicios que has adquirido durante los años y convertirte en un conductor de cinco estrellas es posible. Descubre cómo.

¿Es mejor conductor aquel que poner por delante de todo la seguridad, aun sacrificando la eficiencia de su tiempo al volante? ¿O aquel que sabe cómo sacar el mayor rendimiento a su coche, aun corriendo en ocasiones ciertos riesgos? ¿Cómo conducir bien conjugando eficacia y seguridad? Cuando te pones al volante de un automóvil, te estás situando al mando de una máquina con un peso de más de una tonelada, que se desplaza a una altísima velocidad y que responde no solo a tus órdenes, sino también a las leyes de la física. Por ello, como conductor, debes hacer uso tanto de tus conocimientos técnicos y mecánicos, como de las actitudes y normas básicas de circulación. Todo ello, siempre desde la perspectiva del sentido común y sin perder de vista tu seguridad y la de los que viajan contigo. No parece tan sencillo, ¿verdad? Sin embargo, existen una serie de consejos, precauciones y hábitos que pueden servirte de ayuda para convertirte en un mejor conductor.

1. Cómo conducir bien un coche: cinco consejos fáciles y rápidos

¿Cómo aprender a conducir bien? ¿Es posible olvidar algunos vicios en la carretera y convertirnos en conductores más seguros y ágiles? Tanto si llevas años conduciendo como si apenas acabas de sacarte el carnet, es posible que ya hayas acumulado alguna serie de actitudes y procedimientos al volante que no favorecen tu comodidad, eficiencia ni seguridad durante la conducción. No te preocupes: existen algunos consejos muy sencillos que puedes empezar a poner en práctica hoy mismo.

  1. Educa tu vista: no basta con concentrar tu atención en un solo punto de la carretera o fijarte solamente en lo que ocurre frente a ti. Debes aprender a tener una visión general de lo que ocurre a tu alrededor, y así evitar percances con coches que se incorporan a la vía o que realizan adelantamientos. Además, eleva tu concentración al máximo en caso de condiciones meteorológicas adversas: la visibilidad alconducir con nieve, por ejemplo, puede ser muy reducida.
  2. Anticípate a las curvas: ¿cómo conducir bien en una curva? Estar precavido es imprescindible. Comienza a frenar y reducir tu velocidad siempre cuando aún te encuentras en la recta, gira con las dos manos en el volante, y comienza a acelerar en la salida, en el mismo momento en que empiezas a deshacer la curva.
  3. Aprende a frenar: no es lo mismo maneja el freno cuando estamos aparcando un vehículo que cuando tenemos que pegar un frenazo para evitar una colisión en una autopista. En este último caso, debes frenar muy fuerte, apretando al máximo el pedal y sujetando bien el volante, olvidándote del embrague, el cambio o el acelerador.
  4. Evita distracciones: la mayoría de los accidentes en nuestras carreteras se deben a distracciones al volante.
  5. Ahorra combustible: ¿cómo conducir bien un coche de gasolina? ¿Y un diésel? En ambos casos, utilizar las marchas largas y evitar cambios bruscos de aceleración puede serte de gran ayuda. Igualmente, moderarte con el uso del aire acondicionado durante el verano te ayudará enormemente a moderar tu consumo.

2. Empieza por chequear tu coche

No olvides que una conducción ágil, firme y segura, tanto para ti como para los vehículos que te rodean, comienza por la correcta preparación de tu vehículo. Ser un buen conductor no solo se demuestra en la carretera, sino también en la preocupación por el estado de tu coche. No basta con que estés atento al nivel de combustible, a la limpieza y a las eventuales averías de tu vehículo: es fundamental que, de manera periódica, realices chequeos rutinarios que, además, no te llevarán demasiado tiempo. Si quieres conducir sin miedo y con total confianza en tu vehículo, trata de estar siempre al tanto de:

  • El correcto funcionamiento de las luces delanteras, direccionales, de stop y de reserva
  • El nivel de todos los líquidos: refrigerante, anticongelante, líquidos de frenos, aceite y combustible
  • El estado de tus llantas, sus surcos y su presión en frío
  • El nivel de desgaste de tus neumáticos

3. Ajustes imprescindibles antes de arrancar

Por otra parte, más allá de los aspectos mecánicos de tu vehículo, existe una serie de ajustes de tu coche que no deberías pasar por alto antes de conducir y que te proporcionarán una experiencia más cómoda al volante. Trata de no encender tu motor sin calibrar antes:

  • La posición de los espejos.
  • El asiento del conductor. Ajústalo de manera que tu espalda esté recta, sin alejarse más de un 25% de la vertical, y de modo que puedas mover las piernas con facilidad y alcanzar los pedales. Si al estirar completamente el brazo tocas con tu muñeca el aro del volante, estás en la posición correcta.
  • La posición del apoyacabezas, fundamental para prevenir lesiones, sobre todo en el caso de que un vehículo te dé un golpe por la parte trasera.
  • El cinturón. La estrella de todas las precauciones al volante. Ajústalo por encima de la clavícula y sobre la cintura, y evita cualquier tipo de ‘gadget’ que te pueda servir para mantenerlo más holgado.

Además, asegúrate de que llevas contigo todo que necesitas: documentación, mapas, agua… No olvides tus gafas, en el caso de que las necesites, sobre todo si vas a conducir de noche.

4. ¿Cómo conducir un coche?

Para saber cómo conducir un coche, tienes que tener conocimiento de los mandos básicos del automóvil. Debes estar familiarizado con los elementos que se encuentran a tu alrededor y con su posición antes de poner en marcha el coche. Teniendo en cuenta que estarás sentado en el lugar del piloto, los elementos que manejarás en un primer momento son: freno de mano, volante, pedales, cuadro de mandos, palanca de luces direccionales, palanca de luces altas y bajas, palanca del limpiaparabrisas y diversos botones que pueden cambiar dependiendo del modelo de automóvil que vayas a utilizar. Una vez tengas conocimiento de todos estos botones y mandos y estés familiarizado con su funcionamiento, podrás prepararte para el primer paso de la conducción que es iniciar la marcha. Y, por favor, ten en cuenta que desde compramostucoche.es siempre recomendamos no subirse a un automóvil como conductor, bajo ningún concepto, si no se tiene la licencia apropiada o si no te encuentras en proceso de aprendizaje y hay un profesional vigilandote. Nunca debes tener en mente cómo conducir un coche sin carnet ya que sería ilegal y peligroso tanto para ti como para todos los demás viandantes y conductores.

  • Cómo iniciar la marcha. Una vez tengas el automóvil encendido, para moverlo, debes pisar el embrague a fondo y colocar la palanca en la posición de la primera marcha. Ten en cuenta que los pedales no están hechos para conducir descalzo así que se recomienda llevar un calzado apropiado. Luego puedes presionar un poco el acelerador hasta que notes un ligero cambio de sonido y a partir de ahí ya puedes comenzar a soltar el embrague, siempre de forma suave, y a presionar levemente el acelerador para mantener una buena velocidad.

    Hay que indicar, en este punto, que lo más difícil a la hora de saber cómo conducir un coche, es saber coger ese ‘equilibrio’ entre los pedales, así que no desesperes y, cuenta también con que no es lo mismo conducir un coche normal que saber cómo conducir un coche híbrido. La clave de un buen arranque se encuentra en inyectar solo la cantidad necesaria de gasolina al motor a través del acelerador y, al mismo tiempo, liberar el embrague muy suavemente para que los engranes puedan acoplarse de forma natural.

  • El frenado. Hoy en día todos los coches llevan sistema de frenado ABS cuyo funcionamiento es muy simple: con las ruedas bloqueadas el coche no tiene dirección. Así que el ABS impide que las ruedas delanteras se puedan bloquear por muy fuerte que frenemos. De esta forma, si tenemos que frenar para aparcar o por un semáforo, todo será muy sencillo. Pero frenar cuando vamos a una alta velocidad para evitar una colisión es algo diferente.

    Si tenemos que parar el coche en caso de probable colisión, solo tenemos que hacer dos cosas, pero muy bien hechas. Hay que frenar muy fuerte, como si fuéramos a romper el pedal y dirigir el coche con el volante hacia un lugar seguro. Hay que olvidarse de todo lo demás (cambio de marchas, embrague y acelerador) si lo que queremos es frenar bien y rápido. Por razones como esta y porque pierdes superficie de contacto para pisar los pedales de manera eficiente, tampoco es recomendable conducir con tacones.

  • Las posibles distracciones. A la hora de conducir, hay que utilizar mucho el sentido común. Los accidentes más graves son normalmente consecuencia de una pequeña distracción, así que es mejor evitar distraerse y no manipular dispositivos mientras conducimos, ya sean teléfonos móviles, dispositivos de video o incluso bebidas y comidas. También se recomienda no conducir con escayola, ya que además de poder ser multado, te impide ejecutar los movimientos necesarios para tener una conducción fluida. Es preferible también, según recomiendan algunos expertos, evitar ciertas conversaciones que puedan provocarnos un estado de excitación, como una discusión con un acompañante.

    También es importante que sepas guardar la distancia al circular y, por supuesto, que respetes las normas de circulación, un tema sobre el que encontrarás mucha información en nuestra página web.

5. Cómo circular en las rotondas: la guía definitiva

Son tantas las personas que se se preguntan cómo circular en las rotondas que incluso Tráfico ha desarrollado una campaña de comunicación al respecto que incluye varias infografías explicando cómo se debe incorporar un conductor a una rotonda, cómo debe circular dentro de ella y cuál es la manera correcta de tomar la salida sin poner en riesgo la propia seguridad y la de los demás conductores. Sigue las indicaciones que te damos para saber cómo circular correctamente en las rotondas.

El primer punto que debe tenerse en cuenta a la hora de establecer cómo circular por las rotondas es la prioridad de paso. Según lo expuesto en el artículo 57 del Reglamento General de Circulación, ”En las glorietas, los que se hallen dentro de la vía circular tendrán preferencia de paso sobre los que pretendan acceder a ellas”. Además, para despejar cualquier resquicio de duda que pudiera existir al respecto, tenemos siempre un ceda el paso pintado en el carril de incorporación a la rotonda que nos recuerda que no tenemos prioridad. Por lo que se refiere al acceso a la glorieta, la norma establece que debe realizarse desde el carril de la derecha en los casos en los que este se encuentre libre, con independencia de la dirección que vayamos a seguir. Hasta aquí, vemos que no entraña demasiada dificultad y que es algo muy básico que se nos enseña cuando queremos aprender a conducir un coche.

Una vez dentro de la rotonda, si estamos circulando por el carril derecho (lo que deberíamos hacer, a no ser que necesitemos realizar un adelantamiento), no tenemos por qué cambiar al izquierdo para facilitar la maniobra de incorporación de los vehículos que se encuentran en los carriles de acceso. Como hemos dicho anteriormente, la prioridad es para quien está dentro de la glorieta. No obstante, existe una obligación general de facilitar la maniobra de incorporación siempre que sea posible y que no se ponga en riesgo la seguridad del resto de conductores. Huelga decir que todo desplazamiento lateral debe indicarse debidamente por medio de las luces intermitentes, como en cualquier otra situación. Por último, debe seguirse siempre el trazado, dando la curva perfecta y completamente y no atravesando la glorieta en línea recta, con lo que se cortaría la trayectoria de los demás vehículos y podría provocarse un accidente.

Quizá el aspecto sobre el que existe una mayor confusión sea el de cómo abandonar la rotonda. Para ello, debemos indicar con suficiente antelación nuestra intención de tomar la siguiente salida, cosa que deberemos hacer siguiendo la máxima de no alterar la trayectoria del resto de automóviles. Debe salirse siempre desde el carril exterior, salvo que la señalización con flechas sobre el pavimento indique que pueden utilizarse otros carriles para tomar la salida.Y recuerda, antes de realizar una maniobra peligrosa e imprudente, siempre es preferible dar una vuelta más a la rotonda.

6. ¿Conoces las turborrotondas?

Desde la DGT han detectado que hay muchos conductores que no saben cómo conducir en las rotondas y, por ello, han creado las denominadas turborrotondas, que ya se usan en varios países europeos aunque en España aún no son muy populares. Su especificidad consiste en que se indica con marcas en el suelo cómo moverse dentro de ellas, lo que puede ser especialmente útil para saber cómo circular en las rotondas de varios carriles. Por ejemplo, se limitan los desplazamientos con línea contínua, por lo que, si estamos en el carril interior, podemos ver que se nos impide tomar nuestra salida para evitar así cortar la trayectoria de los vehículos que circulan por nuestra derecha. Podría ocurrir también el caso contrario, que fuésemos por el carril exterior y se nos obligase a tomar una salida para impedirnos invadir el carril interior y poner en peligro a los conductores que por él fueran.

Las instrucciones son claras, pero el hecho de tener que prestar especial atención a ellas hace que, de momento, las turborrotondas no hayan triunfado en nuestro país.