Todo lo que debes saber sobre las multas por alcoholemia


En nuestro país no dejan de endurecerse las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol, así como aumentan los controles de este tipo en nuestras carreteras. Las multas por alcoholemia varían tanto en importe como en los puntos retirados en función de la tasa de alcohol detectada en la sangre. Coger el coche después de haber bebido se considera tan grave que incluso puede acarrear penas de cárcel. A continuación te contamos estos y otros detalles que debes tener en cuenta.


A lo largo de estas líneas te informaremos de todo lo relativo a las multas por alcoholemia. Te explicaremos en qué circunstancias puede hacerse un control de este tipo y los derechos que tienen los conductores que se enfrentan a esta situación. Te detallaremos igualmente cuáles son las diferentes sanciones a las que puede exponerse quien conduzca bajo los efectos del alcohol y que varían en función de la tasa encontrada en la sangre o en el aire expirado y también por cada tipo de conductor. También habrá tiempo para hablar de si se puede recurrir una multa por alcoholemia, cuándo es aconsejable hacerlo, así como la documentación que deberás aportar en caso de que te decidas por esta vía. Todos tenemos claro que conducir un vehículo y consumir bebidas alcohólicas son dos prácticas totalmente incompatibles que cada año ocasionan numerosos y trágicos accidentes. No obstante, ante la eventualidad de que te veas envuelto en un problema de este tipo o, simplemente, para evitar que eso ocurra, conviene que estés informado.



Cuándo puede hacerse una prueba por alcoholemia

Cuando circulamos con nuestro vehículo nos exponemos a toparnos con un control de policía rutinario en el que se nos solicitan los papeles del coche que, de no estar en regla, nos supondrán todo tipo de sanciones como una multa por no haber pasado la ITV, por ejemplo. Sin embargo, este tipo de controles no se despliegan tan a menudo como los que buscan averiguar si los conductores han consumido alcohol o drogas, lo que les impediría estar en pleno uso de sus facultades. Este tipo de pruebas se realizan en ocasiones determinadas como cuando:

  • Se produce un accidente de tráfico. Todas las personas que se hayan visto envueltas en el accidente y que pudieran ser responsables de lo que ha ocurrido, deberán someterse al test. Esto incluye a los peatones.
  • Si se aprecia en el modo en que alguien conduce, que tiene sus capacidades mermadas por algún tipo de sustancia.
  • Si en el mismo momento en que se está sancionando a un conductor por otro tipo de infracción, este muestra signos de haber consumido alcohol.
  • En los controles programados a cualquier conductor que se le requiera que se someta a la prueba.


Con qué cantidad se da positivo en un test de alcoholemia

Hay distintas tasas máximas para las multas por alocholemia en función del tipo de conductor. Se expondrán a recibir una multa de tráfico los conductores de vehículos a motor o bicicletas, con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro o, en el caso de alcohol en aire espirado, 0,25 miligramos por litro. En el caso de los conductores noveles (con un carnet de antigüedad inferior a dos años) y en el de los conductores profesionales de cualquier tipo, la tasa permitida es inferior: 0,3 gramos de alcohol por litro de sangre, 0,15 miligramos de alcohol por litro si la prueba consiste en espirar aire.

De acuerdo con lo establecido por la Dirección General de Tráfico, un varón de 70 kg de peso superaría la tasa de 0,3 g/l en sangre si ingiriese una lata de cerveza, un vaso y medio de vino o un vaso de whisky. En el caso de las mujeres, con un peso de referencia de 60 kilos, la tasa permitida de alcohol en sangre se vería superada con la mitad de las cantidades. Se trata, como podemos ver, de una política que muestra una pequeñísima tolerancia a la conducción tras el consumo de alcohol. No llega a la tolerancia 0 de países como República Checa o Rumanía, pero se sitúa en una línea bastante cercana.


Cuáles son las sanciones aplicables

Las multas de Tráfico, de la DGT, a quienes rebasan la tasa de alcohol permitida en sangre varían en función de la cantidad detectada, en este caso en aire espirado:

  • Si el conductor rebasa la tasa permitida pero no supera los 0,5 mg/l, la multa será de 500 euros y conllevará una retirada de 4 puntos del carnet de conducir.
  • Si se es reincidente o si se superan los 0,5 mg/l, la sanción será del doble, 1.000 euros y los puntos retirados subirán a 6.
Dada la gravedad de la infracción, de detectarse que el conductor presenta más de 0,6 mg/l, este tendría que responder por un delito penado con tres a seis meses de prisión, así como la privación del derecho a conducir durante un período de tiempo entre uno y cuatro años.


Cómo recurrir multas de tráfico por alcoholemia

En primer lugar, debes saber que es difícil recurrir multas por alcoholemia. El motivo al que se suele aludir con más frecuencia es la falta del comprobante de que el alcoholímetro ha pasado las revisiones necesarias y que se encuentra, por tanto, en buen estado. Si esta especie de ticket no está dentro de nuestro expediente, podemos ganar el recurso. Si te decides por esta vía, quizá te convenga contratar los servicios de un profesional especializado en este tipo de sanciones, pues no es lo mismo recurrir multas de zona azul, que hacer lo mismo con multas por exceso de alcohol.

De todas formas, desde compramostucoche.es no podemos hacer otra cosa que sumarnos a todas las voces que abogan por la prevención, por no conducir si se ha consumido alcohol, por el gran riesgo que supone para la propia vida e, incluso, para las de el resto de personas con las que compartimos calles y carreteras

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