¿Qué necesitas saber cuando viajas en coche al extranjero?

Viajar al extranjero con tu vehículo puede resultar un poco confuso. Te contamos todo lo que has de tener en cuenta antes de viajar al extranjero en tu propio automóvil.

26.07.2018

Pareja en un descapotable

Lo más habitual es viajar al extranjero en avión, tren o barco. Sin embargo, muchos deciden viajar por Europa utilizando su propio vehículo, especialmente si son países limítrofes. Esto puede ser una buena idea, pero siempre y cuando se tengan en cuenta las obligaciones que se han de respetar en los lugares que se visitan. A continuación te mostramos qué necesitas saber cuando viajas en coche a países extranjeros.

1. El seguro cuando viajas en coche al extranjero

El seguro del automóvil ha de estar vigente en el momento de salida del país, pero en algunos casos hace falta algo más. No todas las compañías asumen los daños que se pudieran producir en otros países. Generalmente se incluyen algunos, pero no todos. Por este motivo, se debe hablar con la compañía de seguros para que nos informen de si en el país de destino están cubiertos todos los riesgos o no. Por otro lado, puede que sí estés cubierto pero tengas limitaciones en los servicios, como en la asistencia o el transporte en caso de accidente.

Si el seguro no cubre el país al que viajas, tienes que adquirir uno extra o una ampliación de coberturas. En tu compañía de seguros te informarán sobre cómo conseguirlo. En otros casos sí que puedes viajar con tu coche con todo cubierto por el seguro, pero has de solicitar a tu aseguradora que te facilite la llamada carta verde, totalmente obligatoria en algunos países. Si no la llevas podrían denegarte la entrada en la frontera.

Ten en cuenta también que las legislaciones de cada país pueden establecer unas indemnizaciones máximas o unas reglas particulares en caso de accidente. En ese caso, tienes que asumir que se respetará los establecido en el país en cuestión. Tu aseguradora podrá darte más detalles.

2. Otros trámites cuando viajas en coche por otros países

Para moverte por Europa no necesitas ningún permiso especial; eso sí, recuerda que tu carnet de conducir no puede estar caducado o próximo a hacerlo. Algunos países de fuera de Europa tienen convenios para que solo sea necesario el permiso de conducir. Si tu viaje no tiene uno de estos países como destino, has de solicitar un permiso internacional de conducir en cualquier Jefatura de Tráfico. El precio de este documento anexo ronda los 10 euros.

Por supuesto, también debes llevar al día el pago de los impuestos de circulación y la ITV. Estos requisitos también pueden exigirse en cualquier otro país, a pesar de que sus legislaciones sean algo diferentes. Se te pedirá que tengas en vigor estos pagos y revisiones según se demanda en el país de orígen.

En cuanto a la matrícula del vehículo, no es necesario pedir una nueva, se puede utilizar la que tienes, siempre que esté adaptada a la regulación europea. Tan solo has de saber que en los países extracomunitarios tienes que añadir una pegatina ovalada que indique tu país. Por supuesto, ha de ser una que cumpla con la legislación y no vale cualquiera hecha en casa. Las puedes adquirir en comercios dedicados a la venta de accesorios y repuestos del automóvil.

3. El combustible cuando viajas en coche por el extranjero

Hay que tener muy en cuenta el combustible cuando se viaja al extranjero. En algunos países el combustible es diferente y no sirve, aunque en la Unión Europea no tendrás ese problema. Sin embargo, un inconveniente es que los nombres de los combustibles pueden variar y dar lugar a error, con las consecuencias fatales que esto tendría para tu coche. En el mejor de los casos, tendrás que vaciar por completo el depósito y en los más graves afectará el motor. Tenlo muy en cuenta antes de repostar.

El caso se complica más si el coche funciona con gas. En casi toda Europa es relativamente sencillo encontrar gasolineras que lo suministren, incluso en ocasiones más fácil que en nuestro país. Sin embargo, además de la barrera del idioma, puedes encontrarte con que la boquilla para la carga no coincida con la tuya. Para que esto no pase, existen juegos de boquillas en el mercado adaptadas a los otros países de Europa.

Informate de los precios del combustible. España tiene un precio elevado, pero hay otros países mucho más caros que el nuestro. Tal vez te interese cruzar la frontera con el depósito lleno o añadir el combustible justo para pasar la frontera al salir. Por ejemplo, los impuestos en Portugal elevan los precios notablemente, así que te merece la pena repostar en territorio nacional.

4. Los neumáticos cuando viajas en coche fuera de España

Algunos países no permiten el uso de cadenas en invierno. La normativa de cada país puede establecer que directamente se utilicen neumáticos de invierno al circular por sus carreteras. En otros casos tan solo se establece que se circule con estos neumáticos por carreteras concretas, dejando que en otras puedas escoger entre neumáticos especiales, clavos, cadenas, bandas... Por este motivo, infórmate de la normativa de cada país antes de viajar.

5. Los peajes cuando viajas en coche por el extranjero

En España el tema de los peajes es muy sencillo, introduces la tarjeta de crédito, pagas en metálico o utilizas un dispositivo de telepeaje. Sin embargo, hay otros países que complican el asunto al máximo.

En Portugal, por ejemplo, hay tramos de autopistas de peaje en los que tan solo puedes pagar por adelantado por Internet o adquiriendo una tarjeta especial, antes de cruzar la frontera. Otros obligan a llevar una pegatina en una zona visible del vehículo. Es imprescindible que te informes de cómo hay que pagar los peajes en cada país para evitar ser multado.

6. Limitaciones y normas cuando viajas en coche por el extranjero

Muchos países, incluso europeos, tienen una serie de normas que hay que respetar. Una de ellas es la limitación para entrar en el centro de las ciudades. En algunos países has de adquirir un permiso previo y en otros directamente no podrás acceder. Acuérdate de comprobar cuál es la situación si te diriges a un hotel del centro. Otra limitación está relacionada con el alcohol en sangre. Las tasas en Europa son más bajas, entre los 0,4 g/L de sangre y 0 g/L de sangre, así que no bebas alcohol antes de coger el volante.

El sentido de circulación también puede variar. No solo en Inglaterra se circula por el otro carril, ocurre lo mismo en otros lugares como Irlanda, Malta o Chipre. Si crees que esto te puede suponer un grave problema de adaptación, es mejor que te plantees el medio de transporte a que sufras un accidente. También pueden variar los límites de velocidad permitidos, así que tendrás que estar muy atento a la señalización.

En España es necesario que lleves un chaleco reflectante y unos triángulos homologados en el vehículo. En casi todos los países de europa también lo es, pero también hay que añadir un botiquín y un extintor, o mantener las luces encendidas durante todos los trayectos. Asegúrate de lo que exigen las leyes al respecto.

Ahora solo te queda disfrutar de tu viaje.

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