¿Qué es la conducción autónoma?

La conducción autónoma es un tema que suscita tanto dudas cómo controversia. Lo importante es conocer los diferentes niveles de autonomía que existen.

27.07.2018

Qué es un coche autónomo

La conducción autónoma es aquella en la que no es necesaria la intervención de un conductor. En principio, esta definición simplista podría bastar para entender lo que es un vehículo autónomo, pero nada más lejos de la realidad. Existen hasta 6 niveles de conducción que describen la capacidad del automóvil para actuar de manera autónoma. Algunos son ya una realidad y otros lo serán en un futuro más o menos próximo.

1. Los niveles de conducción autónoma

En el año 2014 se establecieron diferentes niveles para clasificar los distintos tipos de conducción autónoma. Los encargados de llevar a cabo esta clasificación fueron los miembros de la Sociedad de Ingenieros de Automoción (SAE), una organización internacional enfocada a la movilidad. La tabla cambió en el año 2016, tras publicarse el SAE J3016, que establece lo siguiente acerca de los niveles de conducción autónoma:

Conducción autónoma de nivel 0

El nivel 0 se contabiliza como tal porque no tiene ningún sistema de conducción autónoma. Dentro de este tipo se engloban todos los vehículos que, a pesar de disponer de multitud de sistemas de seguridad, no son capaces de conducirse por sí mismos bajo ninguna circunstancia.

Un coche con sistemas de asistencia en la frenada, con dirección asistida, con regulación automática de las luces o con detector de lluvia, figuraría dentro de este nivel, ya que en ninguno de los casos el vehículo podría llegar a conducirse por sí solo.

Conducción autónoma de nivel 1

En este nivel sí encontramos algunos elementos que dotan al coche de la capacidad de tomar decisiones y llevar a cabo acciones por sí solo, que actúen sobre la dirección o tracción. Un vehículo que puede corregir la trayectoria del volante de forma excepcional para evitar una salida del carril se engloba dentro del nivel 1.

Si se habla de un vehículo que es capaz de adaptar la velocidad, e incluso detenerse solo, se considera dentro de este primer nivel. El automóvil es capaz de reconocer obstáculos, como pueden ser otros vehículos o peatones, y detenerse antes de alcanzarlos. En estos casos el coche reacciona por sí mismo y, si no recibe otra indicación del conductor, tiene independencia para actuar.

Conducción autónoma de nivel 2

La siguiente clase incluye los vehículos que pueden tomar el control del volante y los pedales, siempre bajo la supervisión del conductor, el cual tiene la posibilidad de interrumpir la decisión de la máquina en cualquier momento. En el mercado existen varios vehículos de este tipo.

Un coche de estas características puede mantener la distancia con el vehículo precedente, cambiar de carril o aparcar solo. Eso sí, no puede interpretar correctamente muchos de los obstáculos que rodean al vehículo y por lo tanto requiere la atención total del conductor. Tan solo actúa en caso de emergencia o bajo petición expresa en condiciones muy determinadas. Además no es capaz de conducirse solo.

Muchos coches de este rango son de alta gama, como el Mercedes S-Class, Audi A8, BMW Serie 7, Tesla Model S. Algunos, como el Tesla Model S, están preparados para asumir funciones del nivel 3, aunque en España no están permitidos por el momento.

Conducción autónoma de nivel 3

La conducción de este nivel incluye lo citado en la categoría anterior, pero con la posibilidad de que el vehículo se conduzca por sí solo en determinadas condiciones. Están equipados con cámaras de 360º que pueden detectar cualquier obstáculo y cambiar de carril, mantener la distancia con otros coches, frenar, acelerar y prácticamente cualquier cosa que envuelva la conducción.

Esto no quiere decir que el coche se conduzca por sí solo siempre, en algunas ocasiones requiere la intervención del conductor. Cuando el vehículo no sabe interpretar alguno de los factores que surgen en el momento o en algunas maniobras concretas, el coche necesita que el conductor asuma el control.

Conducción autónoma de nivel 4

El coche funciona por sí solo. El conductor tan solo tiene que atender a la carretera por si acaso ocurre algo inesperado que el vehículo no sea capaz de asimilar. A diferencia del nivel 3, el conductor puede permitir que el coche funcione solo en todos los escenarios y a cualquier velocidad.

Si es necesaria la intervención del conductor, se puede abandonar este tipo de conducción y asumir el control total del vehículo. El conductor es solamente necesario en caso de imprevisto, quedando su figura relegada a un segundo plano.

Conducción autónoma de nivel 5

La figura del conductor en este tipo de nivel no existe. El automóvil funciona de manera autónoma, con o sin la presencia de un conductor. Toma todas las decisiones solo y no necesita supervisión de ningún tipo. Un camión con nivel 5 de conducción autónoma puede llegar solo a su destino. Tan solo hay que decirle a dónde tiene que ir y alcanzará su destino sin ninguna dificultad.

Los pasajeros de un autobús que dispusiera de conducción autónoma de nivel 5 podrían llegar a su destino sin ningún conductor. Lo mismo ocurriría con un automóvil particular: no sería necesario que uno de los psajeros estuviese en posesión del permiso de conducir, ya que la intervención humana es nula. Además, las empresas de transporte por carretera no necesitarán a nadie que conduzca el camión hasta su destino, evitando así algunos de los problemas que tienen por causa el factor humano.

Aunque hoy en día este tipo de autonomía genera muchas dudas, es posible que en los próximos años se vean grandes cambios en carretera asociados a la misma, ya que compañías automovilísticas de la talla de Tesla, Audi o BMW ya invierten millones de euros en la investigación y en la creación de prototipos.

2. Qué niveles de conducción autónoma están permitidos

A día de hoy la conducción autónoma es una realidad solo hasta cierto grado, ya que el nivel máximo permitido en carretera es el 2. Algunos de los vehículos de este nivel comparten ciertas funciones con el tercer nivel, pero no alcanzan la autonomía de estos. Existen determinados prototipos de niveles superiores al 2 a la espera de un cambio de legislación, aunque la mayoría aún están lejos de considerarse lo suficientemente seguros como para que puedan salir al mercado.

Deberías saber... En España, no mantener la atención apropiada puede conllevar multas que van desde los 80 euros hasta los 200 y la retirada de todos los puntos del carné. No tener las dos manos al volante, usar auriculares, aprovechar las paradas en los semáforos para comer o maquillarse y otras muchas infracciones relacionadas con la autonomía del coche pueden ser motivo de sanción.

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