Conducir de forma temeraria y la Ley


El Código Penal castiga las formas más peligrosas de conducción. En el artículo 380 nos encontramos con la primera de ellas que hace referencia al conductor que “con temeridad manifiesta pusiere en concreto peligro la vida o la integridad de las personas” pudiéndose imponer, para estos casos, penas de prisión de seis meses a dos años y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años. Por tanto, conducir de forma temeraria es algo grave, y todos los conductores deberían tener información útil sobre ello.


En concreto, se entiende por conducir de forma temeraria la circulación a gran velocidad y/o habiendo consumido alcohol u otras sustancias ilegales. Y con más castigo aún se pena, según el Artículo 381, a aquellas personas que incurren en la acción de conducir de forma negligente y temeraria, manifestando desprecio por la vida de los demás, o lo que es igual, aquellos que con su manera de conducir saben que aunque no lo desearan, podrían causar la muerte de alguien. La introducción en el Código de estas acciones se produjo en los años 80 con la proliferación de los casos de los llamados ‘conductores suicidas’, que son aquellos que circulan en sentido contrario ya fuera por intenciones suicidas o por apuestas. Hasta la modificación legal en 1989 solo eran castigados por conducir de forma temeraria, por lo que se decidió agravar las penas llegando hasta la cifra actual de entre dos y cinco años de cárcel.



Conducción temeraria administrativa

Conducir de forma temeraria puede dividirse en diferentes categorías que pasamos a analizar. Una primera situación que puede darse es la conducción temeraria administrativa, que, principalmente, consiste en una conducta de conducción negligente pero con un factor añadido que es que exista una acción que haya podido poner en riesgo la vida de otras personas. Para que sea una situación de conducción temeraria administrativa, el peligro de las personas tiene que ser abstracto, no concreto, ya que en este caso sería delito.

La administrativa es una infracción muy grave que se sanciona con una multa de 500 euros y supone una retirada de 6 puntos de la licencia de conducción. Un ejemplo de conducir de forma temeraria y que la sanción fuera de tipo administrativa, sería conducir un ferrari a más de 100 kilómetros por hora en una vía urbana por un paso de peatones o rebasar varios semáforos en rojo sin prestar atención a la vía.


Conducción temeraria delictiva

Está regulada por el Código Penal en el artículo 380, donde se dice que:

    1. El que condujere un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y pusiere en concreto peligro la vida o la integridad de las personas será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.
    2. A los efectos del presente precepto se reputará manifiestamente temeraria la conducción en la que concurrieren las circunstancias previstas en el apartado primero (excesos de velocidad delictivos) y en el inciso segundo del apartado segundo del artículo 379 (tasa de alcohol superior a 0,60 mg/l. de alcohol en aire espirado o 1,2 en sangre).
Un ejemplo de conducción temeraria delictiva sería conducir un Porsche pasando de los 100 kilómetros por hora en una vía urbana pasando por un paso de peatones poniendo en peligro a alguna persona que tuviera que saltar para evitar ser atropellado.


Conducción temeraria agravada

Y ¿qué significa conducir de forma temeraria agravada? Pues la definición de este acto viene muy claramente explicada en el artículo 381 donde se explica que se da cuando existe un manifiesto desprecio de la vida de los demás por parte del conductor:

    1. Será castigado con las penas de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un período de seis a diez años el que, con manifiesto desprecio por la vida de los demás, realizare la conducta descrita en el artículo anterior.
    2. Cuando no se hubiere puesto en concreto peligro la vida o la integridad de las personas, las penas serán de prisión de uno a dos años, multa de seis a doce meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por el tiempo previsto en el párrafo anterior.
Un ejemplo de conducción temeraria agravada sería el de conducir a una gran velocidad en sentido contrario durante mucho tiempo, es decir, una acción de un conductor kamikaze o, también, aquel que participa en carreras de velocidad en vías públicas.

Como has podido leer, conducir de forma temeraria conlleva pérdida de puntos en el caso menos grave y penas de prisión en las situaciones más severas, así que, ante todo, precaución en la carretera y respeto por tu vida y la de los demás.


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