Cómo conducir con hielo de forma segura


¿Sabías que la mayoría de accidentes de tráfico se producen durante los meses de invierno? Esto se debe en gran medida a que conducir con hielo o nieve no es para nada fácil y pueden provocar situaciones realmente peligrosas. Saber conducir en condiciones gélidas es fundamental si queremos evitar accidentes o quedarnos tirados en la carretera, sobre todo si vivimos en zonas con inviernos duros. Aparte de conocer las técnicas para conducir con hielo en la calzada, preparar tu coche y estar convenientemente equipado es fundamental para poder reaccionar mejor ante las adversidades.


Llega el invierno y, con ello, el mal tiempo, las lluvias, la nieve y el hielo en el asfalto, aumentando el riesgo de sufrir accidentes o quedarnos parados en medio de la carretera. No todo el mundo conoce las técnicas o trucos de conducción en condiciones adversas, ni siquiera aquellos que viven en zonas de clima frío, por ello es conveniente recordarlas para minimizar los riesgos. Una cuestión que pocos conductores saben, por ejemplo, es que por debajo de los 7 ºC los neumáticos convencionales comienzan a perder sus prestaciones. Es debido a esta cuestión que existen neumáticos especiales para el invierno, ¿sabías esto? Prevenir es siempre la mejor forma de evitar accidentes o situaciones de peligro, este es el primer consejo que debemos tener en cuenta. Por ello, antes de que llegue diciembre, preparar nuestro coche y equiparlo convenientemente para el frío y la nieve, supone medio camino hecho. En cualquier caso, la mejor forma de prevenir accidentes en condiciones extremas como puede ser conducir con hielo, es consultar el tiempo y el estado de las carreteras, así como evitar el ponernos al volante si no es absolutamente necesario.



Acondiciona tu automóvil y prepárate para el duro invierno

Lo más importante ante el frío y sus consecuencias en la carretera, es tener acondicionado el coche y estar preparado para cualquier adversidad. A continuación, te indicamos una serie de directrices a seguir para para combatir el duro invierno y los riesgos que conlleva conducir con hielo o nieve:

  • Antes de que lleguen las primeras nieves, realiza un revisión a tu coche y asegúrate de que todo funcione correctamente. Lo último que queremos es que nuestro coche se averíe o falle al conducir sobre hielo. Así pues, revisar el estado de la batería, nivel de líquidos, neumáticos, frenos, limpiaparabrisas y luces, sobre todo, es fundamental.
  • Consigue unos neumáticos de invierno o adquiere unos nuevos en el caso de que los actuales estén desgastados. Conducir con hielo en la calzada con unos neumáticos en mal estado es un peligro ya que la posibilidad de deslizar es mucho más elevada. Los neumáticos de invierno están diseñados con el fin de garantizar una mayor adherencia sobre superficies complicadas.
  • Revisa siempre la presión de los neumáticos durante los meses del invierno. Debido al frío, la presión de los neumáticos desciende naturalmente, si estos no están inflados completamente pueden tener un tiempo de reacción más lento, lo que aumenta el peligro al conducir con hielo. Acércate cada dos o tres semanas a la gasolinera o taller más cercano para hacerlo.
  • Compra cadenas para la nieve. Las cadenas están diseñadas para dar mayor tracción a los neumáticos de forma que sea más seguro conducir con nieve por lo que te conviene adquirirlas y siempre llevarlas en el maletero.
  • Trata de tener la mejor visibilidad posible, para quitar el hielo del cristal utiliza una rasqueta. Un truco casero muy bueno es usar una patata. Córtala por la mitad y frota la patata por fuera y por dentro del cristal, así evitarás el agua por fuera y que se empañe el cristal por dentro. Dirige también las salidas de aire hacia el parabrisas y ventanillas.


¿Dónde hay más riesgo de encontrar placas de hielo?

Lo peor de conducir con hielo es que podemos perder el control del vehículo muy fácilmente, el problema es que el hielo en la carretera es casi imposible de ver, a veces no lo ves hasta que no estás encima del mismo. Por este motivo, conocer los lugares donde es común encontrar placas de hielo te ayudará a estar alerta y prevenir cualquier problema al pasar por ellas. Cuando la temperatura exterior no supera los 4º C y en condiciones de humedad o lluvia, se incrementa el riesgo de que aparezcan placas de hielo y/o nieve. Las reconocerás porque verás el asfalto muy brillante o blanquecino. Por norma general, podemos encontrarnos placas de hielo en:

    ✓ En zonas húmedas o sombrías, donde apenas da el sol
    ✓ En los puentes y pasos elevados, así como debajo de ellos
    ✓ En las entradas y salidas de los túneles
    ✓ En las cunetas de carreteras sin arcén o con vegetación que propicia la condensación de humedad
    ✓ En los badenes o depresiones del asfalto


Técnicas para mejorar la conducción sobre hielo

A continuación, te indicamos una serie de técnicas y trucos que puedes aprender para mejorar tu conducción si nos encontramos con una placa de hielo en la calzada:

    1. Conduce con suavidad. Reduce la velocidad antes de llegar hasta la placa de hielo, trata de conducir sobre el hielo con mucho tacto, olvídate de los frenos y usa el volante solo si en necesario. Al conducir sobre hielo, el coche pasará como si flotara pero no habrá más complicación.
    2. Bombea los frenos. Si sientes que tu coche comienza a deslizarse en el hielo no pises nunca los frenos fuertemente, ya que los obstruyes y deslizas aún más. En lugar de eso, pisa suavemente el pedal de los frenos para disminuir la velocidad, de esta forma tendrás más control sobre el vehículo.
    3. Acelera suavemente. Al conducir con hielo o nieve, los neumáticos necesitan más tiempo para adherirse a la carretera y conseguir un agarre. Si aceleras rápidamente los neumáticos girarán y podrás perder el control de tu coche. Acelera muy lentamente para que los neumáticos tengan una buena tracción, en caso contrario, desacelera y repite el paso hasta que los neumáticos se aferren al asfalto.
    4. Sé suave con el volante. Si el vehículo se desliza, tranquilo, no gires bruscamente hacia otra dirección, retira el pie del acelerador, permite que los neumáticos recuperan la tracción y el coche recuperará su dirección automáticamente. La mayoría de los coches actuales disponen del ESP o control electrónico de estabilidad, el cual hace que el vehículo se mantenga en la trayectoria marcada por el conductor con el volante. Esta técnica también es muy útil para evitar el “aquaplaning” cuando conducimos con lluvia.


Consejos prácticos para evitar riesgos innecesarios

Ten en cuenta también estos otros consejos ante la previsión de helada o nevada y evita correr riesgos innecesarios al volante:

  • Conduce a la velocidad media permitida o incluso menor cuando tengas que conducir con hielo en la calzada. Si vas muy rápido, más fácil será salirse de la carretera al pasar por una placa de hielo y tener un accidente.
  • Deja suficiente espacio entre tu automóvil y el que tengas en frente o al lado, de esta forma tendréis más espacio para maniobrar sin que haya riesgo de colisión en caso de que cualquiera de los dos deslice.
  • En épocas de nevada, a la hora de aparcar el coche, levanta el parabrisas, tapa las cerraduras con cinta adhesiva y deja la primera marcha puesta para evitar que las pastillas de freno se queden pegadas a los discos.
  • Evita conducir de noche, la poca visibilidad en las frías noches de invierno pueden jugarte una mala pasada.
  • Ten siempre el depósito de combustible lleno, en la medida de lo posible, de esta forma evitarás quedarte tirado en medio de la carretera en medio de un temporal de nieve.
  • Estaciona tu coche siempre que sea necesario. Si hay fuerte ventisca, lo más sabio es parar en un lugar seguro, como al lado de la carretera o en un estacionamiento y esperar a todo se calme. No tiene sentido continuar conduciendo si no puedes puedes ver la carretera en frente de ti.
  • Por último, conviene estar preparado por si ocurriera algún imprevisto o avería. Esta es quizás la recomendación más importante pues, a pesar de que hayamos tenido todo lo anterior en cuenta, por desgracia no podemos presagiar un contratiempo. Lleva siempre tu teléfono móvill y un cargador, así como también es recomendable llevar algo de líquidos o alimentos en el coche por si nos quedamos parados en medio de la carretera. Usa siempre calzado y ropa adecuada para la nieve y, por supuesto, debes llevar todos los accesorios y repuestos obligatorios para tu vehículo, como son los chalecos, triángulos, las luces y la rueda de repuesto.

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