Conducir con tacones, ¿a favor o en contra?

Ir a la oficina, a un evento, a una cena… Quieres ponerte tus tacones, ¡pero también tienes que conducir tu coche! ¿Son compatibles ambas cosas? Conducir con tacones no supone ninguna infracción del código de circulación.

04.05.2015

Conducir con tacones
Tasación gratuita de tu coche en solo 2 pasos

Sin embargo, existen profesionales de automóvil que afirman que su uso puede ser peligroso y estorbarte a la hora de pisar los pedales, mientras que miles de conductoras contestan que son perfectamente capaces de conducir con estos zapatos. ¿Quién tiene razón?

La máxima “vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver” está muy bien para las películas, pero en la vida real te conviene encontrar un término medio entre la coquetería y la seguridad en la carretera. Por muy bien que te sienten unos zapatos de tacón, deberías guardarlos para otra ocasión si estos no te permiten manejar tu coche correctamente. Pero, ¿realmente es peligroso conducir con tacones? Muchos expertos y profesionales afirman que este tipo de calzado no te permite conducir con comodidad ni mover tus pies con rapidez en caso de urgencia. Sin embargo, también son muchas las conductoras que se sientan cada día al volante usando zapatos de tacón sin que esto les suponga ningún tipo de inconveniente. Además, el código de circulación está de su lado: conducir usado tacones está absolutamente permitido. Entonces, ¿por qué levanta tantas polémicas e inseguridades este tipo de calzado? Descubre los pros y contras de los tacones y, también, algunas alternativas más cómodas y seguras al volante.

1. ¿Es realmente peligroso conducir con tacones?

Si eres una apasionada de los zapatos de tacón, seguramente has tenido que oír más de una vez comentarios sobre lo peligroso que puede ser sentarte al volante con este tipo de calzado. De hecho, por el simple hecho de ser mujer, también habrás soportado comentarios y chistes sexistas, o la actitud arrogante de personas que tratan de explicarte cómo debes conducir un coche. En este contexto, es normal que te preguntes si conducir con tacones es realmente tan peligroso, o si esta noción se trata de un cliché más.

No vamos a engañarte: existen tanto firmes defensores de la conducción con tacones como profesionales que lo desaconsejan totalmente. Empecemos por los argumentos de estos últimos. ¿Sabes en qué puede afectar negativamente que lleves puestos unos tacones a la hora de conducir?

  • Los tacones pueden afectar a la movilidad de tu pie. Al igual que sucede si intentas conducir con una escayola, los tacones ponen tus pies en una posición rígida y poco manejable, de modo que tu velocidad de reacción y movimiento disminuyen.
  • La posición incómoda de tus pies sobre tus pedales puede provocar que se te carguen los músculos de la pierna. Recuerda que sufrir un tirón o calambre durante la conducción puede ser muy peligroso.
  • El agarre de la suela de unos zapatos de tacón puede ser muy deficiente y puede provocar que tu pie resbale.
  • Si las alfombrillas no se encuentran en buen estado y tienen agujeros, tu zapato se puede quedar enganchado, bloqueando tu pie en una determinada posición.
  • Conducir con tacones puede además producirte lesiones y dolores en los talones.

2. ¿Cómo conducir con tacones de manera segura?

Sin embargo, y a pesar de todo lo que acabamos de señalarte, son muchas las conductoras que defienden a capa y espada su destreza a la hora de conducir con zapatos de tacón. De hecho, la normativa de Tráfico está con ellas: sí, es legal conducir con tacones, independientemente del tipo de tacón que hayas decidido ponerte. En lo que a calzado se refiere, la DGT solo impone una norma: está terminantemente prohibido ponerse al volante descalzo.

Muchas conductoras afirman incluso que conducir con tacones les resulta más cómodo, ya que pueden utilizar el tacón como apoyo, moviendo el pie arriba y abajo a modo de bisagra, de modo que realizan un movimiento más sencillo y limpio a la hora de conducir y experimentan menos cansancio en las piernas. Eso sí, antes de generalizar, no olvidemos que cada zapato es un mundo, y que hay que tener algunas variables en cuenta:

  • La altura del tacón: la longitud de este es proporcional a la rigidez con la que apoyarás tu pie
  • El grosor del mismo: siendo es más ancho, te ofrecerá mayor estabilidad
  • La punta del zapato, siempre más difícil conducir con aquellos que tienen un diseño más puntiagudo
  • La textura de su suela, de la cual depende el agarre de tu zapato al pedal
  • El estado de las alfombrillas de tu coche

3. ¿Cuál es el mejor calzado? Alternativas a conducir con tacones

Muchas conductoras optan por quitarse los tacones para conducir. Esto, teniendo en cuenta que conducir sin calzado está prohibido, significa que necesitas un par de zapatos de repuesto. Si vas a optar por esta solución, aprovecha para seleccionar un calzado óptimo para la conducción. O lo que es lo mismo, unos zapatos:

  • Flexibles, que se adapten a tus movimientos
  • Firmes, de modo que transmitan tu fuerza sin absorberla
  • Con una sujeción fuerte al contorno de tu pie
  • Cómodos
  • Transpirables, para que tus pies no se recalienten

Atendiendo a estos requisitos, nos queda claro que las sandalias, las chanclas de dedo, las botas de montaña, las zapatillas de suela fina y un largo etcétera no son tus mejores amigos a la hora de conducir. Por otra parte, ten en cuenta que, dependiendo de cada persona y de cada momento, el par de zapatos ideal para manejar un coche puede variar: conducir embarazada, siendo una persona mayor, con un determinado tamaño de pie… Intenta siempre que tus zapatos se adapten a ti, y no a la inversa.